miércoles, 31 de agosto de 2011

Crónica UTMB 2011

La semana del 22 al 28 de agosto estaba reservada en la agenda para hacer realidad un sueño que tengo des de hace mucho tiempo y que era correr The north Face Ultra Trail del Montblanc

El lunes por la mañana con la compañía de Raül Angulo, Eva y por supuesto Anna, cogimos el avión dirección Ginebra y después de hora y media de vuelo y hora de coche nos plantamos en Chamonix a los pies del Montblanc. 

Vistas des de el apartamento.

Se trataba de pasar unos dias previos de relax antes de la prueba que empezaba el viernes dia 26 a las 18:30h. Visitas turísticas a l'Aiguille du Midi, un paseo con el tranvia del Montblanc subiendo hasta el refugio de Le Nid d'Aigle, paseos por Chamonix y relax y descanso.

Montblanc des de Aiguille de Midi.

Llegando el miércoles y con la apertura de la feria del corredor y la posibilidad de pasar el control de material obligatorio, retirar el dorsal y control de doping incluido llegaron los primeros nervios.

Raül y Jordi a tope.

Y así hasta el viernes que realmente me levanté con la cabeza en otro mundo. Sabía que ese dia era especial y a lo largo de la mañana ultimé los preparativos... la mochila, la comida, la ropa, etc... 

La sorpresa fue cuando nos dicen que la previsión meteorológica contempla tormentas eléctricas esa tarde noche y la organización decide aplazar la salida de la carrera hasta las 23:30h. La primera impresión fue buena, lo encajé bien pero a medida que pasaron las horas y se acercó la hora de salida me dí cuenta que la noche seria dura y que debíamos salir mentalizados para ello. 

Así salimos de disfrazados.
Concentración justo antes de la salida.


La carrera empezó y tal como había pensado, la noche fue dura. Las 4 primeras horas de lluvia intensa y niebla y luego bajada de las temperaturas. No soy consciente de ir bien o mal de tiempo hasta la madrugada cuando a las 6 de la mañana estábamos en el Coll de Bonhome y vimos que íbamos según nuestra previsión horaria. Eso sin falta de frío ya que estaba todo cubierto por una fina capa de nieve. 

La bajada fue buena y seguimos sumando kilómetros hasta Les Chapieux para luego subir el largo Col de la Seigne, Km 60,  por donde pasamos a las 8:45h de la mañana bajo una buena nevada y viento. En este punto sabía que lo más duro había pasado y es que llevaba nueve horas y quinze minutos de lluvia, frío, nieve y viento y tenía la esperanza que bajando para Courmayeur el sol haría acto de presencia y mejoraría mi estado general. 

La llegada a Courmayeur fue a las 11:46h de la mañana y tenía la sensación de estar agotado, de haber sufrido un desgaste fuerte y estar demasiado cansado por los kilómetros que habíamos echo. Además las sensaciones musculares y articulares no eran buenas, nada dolía demasiado pero todo dolía un poco.

Entrando al avituallamiento de Courmayeur... mala cara.

Después de reencontrar a Anna des de la salida, hacer un cambio de ropa y realizar un buen avituallamiento las sensaciones cambiaron y salimos ilusionados y renovados para encarar un buen tirón de 30km hasta La Fouly donde volvería a ver a Anna. 

Rejuvenecidos después del avituallamiento de Courmayeur.

Por el camino pasábamos por los refugios Bertone y Bonatti, Arnuva y el Grand Col Ferret que me pareció espectacular. Es de lo más bonito que he subido nunca y la bajada entrando a Suiza la disfruté como si nada hubiera pasado unas horas antes. Recomiendo a quién no haya estado que se paseé por este Col especialmente por su inmensidad y belleza. 

Llego a La Fouly a las 17:40h de la tarde y aquí empezó la debacle. 

La Fouly... hambre!

Primero Raül me comenta que le han dicho que han cambiado el recorrido a partir de Champex Lac y lo han echo más largo y duro.  Además él está sufriendo cierto dolor en los tobillos y plantea retirarse. Yo insisto en que no se retire y  continuamos juntos los 14 kilómetros siguientes hasta Champex Lac,  kilometro 124.

Raül decide retirare en Champex Lac y a mi me cuentan una historia para no dormir. La organización me indica que en los siguientes 14 kilómetros debemos bajar 1000 metros de desnivel hasta llegar a La Martigny y subir otros 1000 hasta Trient sin pasar por la Bovine. Pues bién, la realidad es que después de un buen rato de haber salido de Champex Lac ya a oscuras y con dudas de pasar una segunda noche corriendo solo, me comenta un control intermedio que si pasamos por La Bovine y que antes de llegar a La Martigny hay una buena subida para bajar otra vez luego. Yo no lo creo, doy por echo que el manager del avituallamiento de Champex Lac conoce mejor la modificación del recorrido que este hombre que se encontraba solo en medio de una carretera. Pues me equivoqué al no hacerle caso, ya que llego a La Bovine y empieza una subida que no estaba en mis planes ni mucho menos y de repente me doy cuenta que un suizo y un británico que había adelantado anteriormente me pasan y no soy capaz de seguirlos. 

La verdad es que mi cabeza está inmersa en un mar de dudas, no controlo los kilómetros que estoy corriendo, ni los desniveles acumulados, ni la comida, ni nada de nada... y así sufriendo y andando acabo la subida para bajar definitivamente a La Martigny. Y aquí me encuentro una bajada con un pendiente increíble y un terreno húmedo y lleno de raíces y piedras donde me dejé el tobillo izquierdo y los cuadríceps de las dos piernas. Mi cabeza seguía sin ponerse a tono, sólo recuerdo intentar correr y a cada zancada que intentaba me dolía la cabeza y el cuerpo no podía continuar con ese ritmo. Solo era capaz de andar y andar cansinamente. 

Empecé a hacer números de lo que me quedaba por delante... quién sabe los kilómetros y desniveles después de los cambios y la mala información de la organización? Imaginé que al ritmo que llevaba en ese momento acabaría a las 8 o las 9 de la mañana del domingo después de casi 34 horas de paliza. Pues bien llegué a La Martigny a las 23:15h de la noche y supongo que con casi 145 kilómetros en las piernas ya que no me cuadran los de referencia de la organización con los de mi reloj gps. Y decidí abandonar sin pensarlo dos veces. Las dudas, la incertidumbre, el no planificar, el pensar demasiado y en definitiva la cabeza hicieron que mi cuerpo fuera a menos y se parara. 

Ahora después de unos dias tengo sensaciones dispares... si podría haber echo algo más, si debería haber actuado de otra manera, rencor por la mala gestión de la organización en los cambios.... y un largo etc. Lo que sé del cierto es que he aprendido más que cualquiera otra ultra. Me llevo mucho de esta prueba, aparte de lo precioso del recorrido y las cosas buenas de la organización (que las hay y son la mayoría), me llevo un poso de experiencia que espero recordar en los momentos duros que me encuentre en futuras pruebas y así poder gestionar mejor las adversidades y vencerlas. 

Tengo que agradecer sobretodo a Anna su apoyo moral y su saber estar en todos momentos. A Raül Angulo por ser un gran compañero de travesía y aguantarme y esperarme cuando podía haber cogido diferencia por delante. También a Eva por su toque de alegría y chispa en los avituallamientos. Y aunque no estaban en la prueba conmigo, doy las gracias a mis sponsors por ayudarme a hacer realidad mis sueños aunque a veces se fracase. Gracias Vitae, Podopie, Camarasa y Sano Aktiv.  También quiero agradecer especialmente la atención de Nestor de Regenera y mi fisioterapeuta Anna Casanovas que me han ayudado, mimado y cuidado especialmente las últimas fechas antes de la carrera. Y como no, todos los que antes, durante o después de la prueba habéis compartido ilusiones y decepciones conmigo de un modo u otro y me habéis dado vuestro soporte, gracias a todos. 

Volveré pronto al ataque, os lo aseguro. Y es que tengo ganas de acabar una Ultra con buen sabor de boca.
Volveré.

6 comentarios:

  1. Jordi,si el teu cap va creure que era el millor, segur que no es va equivocar!!!
    Diuen que "una retirada a temps ,és una victòria!!
    així que a per una altre!!!que pots amb això i més!!un petonet!!!

    ResponderEliminar
  2. Noi ja t'ho vaig dir vas fer una grandissima cursa però el final era de bojos, no se si vas fer be o no en plegar per les sensacions que et queden després però tinc clar que tornaràs i tens classe per ser top 50 no només finisher o sigue que molta ànims i A muerte!

    ResponderEliminar
  3. Ànims Jordi jo també sé lo dur que és abandonar una d'aquestes tan dures i bésties i t'asseguro que com bé dius has aprés més que mai en aquesta cursa. Us vaig estar seguint i anaveu força bé, pensa que més del 50% de gent va plegar i les condicions pel que he llegit van ser molt dures, tot això sumat al canvi de reco...Vinga la propera segur que et va molt millor, ara a recuperar-se! Una abraçada.

    ResponderEliminar
  4. Jordi, només una paraula: E.S.P.E.C.T.A.C.U.L.A.R.
    Una vegada, una gran esportista com Steffi Graff va dir "No puedes medir tu éxito si nunca has fallado"... sempre hi ha un costat positiu!
    Endavant! ; )
    Fran.

    ResponderEliminar
  5. Anims jordi i endavant. em sembla que ens tens massa ben acostumats...
    vinga que aixo no es res !

    ResponderEliminar
  6. Cracks i Ivette ens veurem aviat vestits de curt,,, je je je!!! Gràcies fieras!

    ResponderEliminar