domingo, 8 de julio de 2012


Lavadero Ultra Trail 2012
El fin de semana del 29 de junio he participado en una ultra trail que me hacía mucha ilusión correr por el hecho de transcurrir en los Dolomitas italianos donde no había estado nunca hasta hoy.
Hacía tiempo que quería ver las famosas agujas dolomíticas y que mejor ocasión que hacerlo participando en la The north Face Lavaredo Ultra Trail de 120km y 6.000m de desnivel positivo y con salida y final en la ciudad olímpica de Cortina d’Ampezzo.



En los dias previos a la carrera tengo la suerte de poder participar en un test de material de la marca The North Face y pude compartir opiniones con los atletas de la talla de Zigor Iturrieta, Sebastien Chaigneau y la Fernanda Maciel. Todos estan de acuerdo en que la primera parte de la carrera es muy corrible y rápida y en cambio el tramo final puede ser un auténtico calvario de curtos pero duras subidas y bajadas.

The North Face material test.


Risas con Zigor.


La carrera dió el pistoletazo de salida el viernes dia 29 a les 22:00h en el centro de Cortina d’Ampezzo. Antes pude tomar algunas fotos amigos como Leonardo y Fernando y con Iker Carrera, que al final sería el ganador de la carrera.


Fernando, yo, Iker y Leonardo.

Momentos de concentración de los favoritos.

La carrera fué todo lo que se esperava a priori. Los 10 primeros kilometros son realmente rápidos subiendo unos 8 kilometros por una piosta ancha y bajando muy rápido por un sendero serpennteante hasta el kilometro 10. Así continúa hasta el kilometro 33 entre pista anchas y senderos muy corribles y sin mucho desnivel. Tanto es así que en el primer avituallamiento del  kilometro 18 ni tan siquiera paro y decido no hacerlo hasta el kilometro 33 donde hay el primer avituallamiento sólido y según mis cálculos espero llegar en unas 4 horas. Llego antes de lo previsto, pero paro y intento tomar consciéncia de mi posición en carreraya que hasta el momento  he corrido sintiendome perseguido y persiguiendo a los de alante como si de una carrera corta se tratara. Me doy cuenta que voy absolutamente mojado, la humedad es muy alta y voy empapado de sudor. Premonición de lo que me encontré poco más adelante. Relleno los bidones con sales minerales y reemprendo la marcha.
Hasta el lago Misurina el camino es aún más húmedo, primero transcurre por hierba alta y mojada y leugo por un bosque muy cerrado. En este punto me sucede la anécdota de la carrera y es que en medio de un sendero estrecho me encuentro de cara a un grupo de unas 15 vacas que no quieren mioverse del camino y no me dejan pasar. El susto es considerable, yo iba todo concentrado en plena noche con la luz del frontal y de repente escucho un MUUUUU!!!!! Esto que me pongo a dar palmas de mano y gritar CHE CHE!!! y las vacas se ponen a correr en el mismo sentido que yo. Tengo esta compañía un par de minutos hasta que puede adelantarlas a todas no sin miedo de recibir una buena coz.
Llego al lago Misurina a las 2h:50m de la noche, unos 40 minutos antes de lo previsto. Después de  recorrer todo el lago empieza la primera subida que sobrepasa los 2.000 metros de altura hasta el refugio de Auronzo a 2.330m de altura. Ahora si que tengo la sensación de correr una ultra de alta montaña. El refugio de Auronzo está muy bién acondicionado, de hecho también es un restaurante con todo tipo de servicios y el avituallamiento es muy completo con caldos, quesos, frutas, pan, isotónicos, etc. Decido comer un poco de plátano, pan, parmesano y unas pasas. Relleno de isotónico y me quito la camiseta sudada para taparme con el paraviento ya que los siguientes 20 kilometros seran mayoritariamente de bajada y supongo que el ritmo será más alto. Encierto enla decisión y no paso nada de frío. Disfruto de las vistas espectaculares de los Tri Cime de Lavaredo que aún y ser las 4h de la madrugada se ven perfectamente. Momento genial que perdurará grabado en mis retinas para siempre.
La bajada es algo técnica con bastante piedra suelta y con suficiente desnivel para ir con cuidado y no caer. Aquí empiezo a notar los primeros dolores en el soas derecho y también tengo algún tropezón que me provoca rampas en los isquios. Mala señal, quizá habré sudado demasiado y no habré repostado suficiente? 
Voy con la compañía de  Nicola, un corredor italiano del equipo Vibram y decido bajar un poco el ritmo en la bajada para intentar correr cuando el terreno sea algo más llano pero el dolor en el soas no me deja correr con fluidezay empiezo a pensar en las cosas positivas que me esperen en las siguientes horas. La salida del sol y su calor, Anna esperándome en el siguiente avituallamiento , el cambio de ropa, etc... Hata el paso de Cimabanche se me hace eterno y suerte tengo de la compañía de Nicola con el que puedo ir hablando y así me distraigo.

En Cimabanche me lo tomo con calma y me cambio de ropa, me tomo una bocadillo de nutella y una infusión caliente y retomo la marcha con optimismo. Fernanda Maciel ha llegado por detrás y ha salido antes que yo. Espero pillarla de nuevo ya que es un buen referente a tener presente.

Llegando a Cimabanche.

Hasta el próximo avituallamiento en Malga Ra Stua la carrera transcurre por una pista ancha con unos 6 o 7 kilometros de subida y unos 3 o 4 de bajada. Aquí se hace de dia absolutamente y pienso en ser consistente y constante y obviar los ritmos. Si he de andar pues ando y si puedo correr pues corro pero evito parar en ningún momoento. Pillo a Fernanda Maciel que por falta de señales cree estar perdida. Yo creo que vamos bién y continúo la marcha mientras Fernanda decide tirar atrás. Yo estoy en lo cierto y veo las banderas señalizadoras a los pocos minutos. 

Llegando a Malga Ra Stua.

En Malga Ra Stua el avituallamiento es rápido y prosigo el descenso hasta el kilometro 80 aproximadamente. Pienso que ya sólo quedan los 40 kilometros finales y que en estos momentos debo empezar a tirar de experiéncia y escuchar el cuerpo en todo momento. Así decido aumentar la toma de pastillas de sales minerales ya que intuyo una posible deshidratación después de la sudada de la noche y en previsión del calor que empieza a notarse. Y sobretodo no me saco de la cabeza el ser constante y consistente.
A partir de este punto el recorrido aún es más bello que lo ya visto. La belleza del terreno es directamente proporcional a su dureza. Primero 10 kilometros de subida por un sendero de piedra dolomítica bajo unas paredes inmensas que por suerte esconden los rayos del sol. Al final del sendero, el camino transcurre por un mar de piedra blanca donde se hace difícil seguir el camino establecido. Este tramo es para mi de lo más bonito que he visto a lo largo de una carrera. Se llega al Col dei Bos para bajar al avituallamiento de Plan dei Menis. Estos 14 kilometros se hacen eternos. Quizá estoy cerca de 3 horas para recorrerlos y suerte que de vez en cuando me remojo con agua de fuentes y rios porque el ambiente es seco y la distáncia entre los dos avituallamientos se hace demasiado larga. Todo el rato he ido intercambiando posiciones con un húngaro que a la fin quedaría unos segundos por delante en la línea de meta.
En Plan dei Menis, y dada la importante calor, vuelvo a hacer un avituallamiento tranquilo. Me hidrato bién y me remojo cabeza, nuca y muñecas. Intento comer geles y algo sólido pero tengo el estómago cerrado y en la boca todo se vuelve una pasta espesa imposible de tragar. Tiro de pastillas de glucosa con sabor limón que son fáciles de morder y tragar y refrescan. Y que rica que está el agua!!!

Calor en Plan dei Menis.

Llega de nuevo Fernanda y salimos juntos. Me comenta que viene una subida muy dura y la mayoría de los siguientes 3 kilometros transcorren por un sendero de roca blanca dolomítica muy triturada. El camino está lleno de troncos clavados a modo de escalera para sostener el terreno. Me distraigo subiendo sin pisar la tierra blanca y voy enlazando los troncos horizontales y verticales. La subida es dura y Fernanda se va quedando hasta que yo avanzo completamente solo.

Casi llegando al final de la subida un corredor en plan entreno me da ánimos en español. Se trata de Pablo Criado, un gran corredor de carreras de larga distáncia y me acompaña junto a su amigo Jorge hasta el refugio Averau y toda la bajada posterior y sube y baja hasta el Passo Giau donde vuelvo a encontrar a Anna. Jorge, Pablo, gracias por vuestra compañía y aliento.
El soas vuelve a dar señales de vida y se me hace evidente que no puedo correr en tramos donde siempre he podido hacerlo, una pena. Pero cada carrera es nueva y diferente y cuando uno lleva 100km en las patas lo raro es que no duela nada. Yo continúo tozudo con la idea de ser constante y consistente.
En el Passo Giau vuelvo a refrescarme bién y cargo bién de líquido otra vez. Pienso en que sólo quedan 19 kilometros para el arribo y de estos 13 son de bajada. Ya está hecho!

Refrescando en Passo Giau.
Mi cara en Passo Giau.

La verdad es que no está hecho. Suerte que el Passo Giau es precioso y hasta el siguiente cuello todo es verde menos el camino de tierra marrón blandita que permite ir algo más rápido. Me empiezan a adelantar los primeros corredores de la carrera de 50km que ha empezado a las 9h de la mañana. Que envídia! como van de rápido los tios! Yo me arrastro pero soy constante y consistente a lo largo del senderito que de repente gira a derecha para subir bastante directo al collado donde hay un grupo de espectadores animando. Corono y me dicen que los 3 km siguinetes son sube y baja hasta saltar el último collado y luego ya es todo bajada. Joder que ganas tengo de llegar.
Efectivamente así es, los siguientes 3 kilometros hasta el collado se me hacen bastante agradables y los paso con cierta tranquilidad. A partir de ahí todo es bajada y rápidamente veo Cortina d’Ampezzo al fondo del valle. También empiezo a escuchar una música muy fuerte que viene deñ  siguiente avituallamiento en el refugio Croda da Lago. Hata este refugio el camino es ancho y corrible y lo agradezco. Llego al refugio y me indican que ya sólo quedan 10 kilometros.
La bajada es muy ponunciada, técnica, sinuosa y en algún punto algo comprometida teniendo en cuenta el estado de las piernas. Bajo como puedo los siguientes 6 kilometros, paso a paso, apoyándome en los bastones y vigilando de no caer.  Me ha adelantado un italiano que había dejado atrás en el paso Giau y me cabreo mucho. Solo pienso en que el camino se ponga algo más corrible para intentar pillarlo de nuevo.
Justo estoy encima de Cortina y si lo que falta son 4 kilometros para la llegada, intuyo que serán  4 kilometros de bajada con un desnivel muy suave y decido empezar a correr levantando bién las piernas como no lo he hecho en toda la carrera. Intento correr rápido y más rápido controlando en todo momento los posibles calambres en los isquios. Corro bién o muy bién y pillo al italiano ya entrenado a Cortina d’Ampezzo y también veo de lejos al húngaro con el que habíamos intercambiado posiciones unos 30 kilometros atrás. Llego a la ciudad y se sube una calle y unas escaleras que te llevan al corso Italia, calle principal de la población y punto de partida y línea de meta de la carrera. Hgo los últimos metros con los brazos extendidos como si fuera un avión y saludando a los espectadores. Al final está Anna que me anima la que más. Disfruto de estos últimos momentos al máximo. Llego exhausto a meta, acalorado, con miedo de caer por un golpe de calor pero con la satisfacción de haber acabdo una carrera dura o muy dura y haber superado las adversidades. I en definitiva haber sido constante y consistente.

Línea de meta.
Línea de meta.

La posición decimotercera es simplemente un número más, lo que para mi vale son las 16h y 24m de carrera con todo tipo de sensaciones y mil decisiones que tomar sobre la marcha. He aprendido muchísimo.
En mi opinión se trata de una magnífica carrera para tener presente y participar algún dia. El emplazamiento es espactacular, la organización es buena con buenos avituallamientos y al menos yo sin problemas de marcaje en carrera. La recomiendo firmemente.




Y desde aquí mando un saludo a los que ahora ya forman parte de la lista de buenos amigos que tenemos la suerte de compartir carreras como la Lavaredo. Jorge, Pablo, Estrella, Giulia, Leonardo, etc... salud para todos y un fuerte abrazo.


sábado, 10 de marzo de 2012

Transgrancanaria 2012

Por fin tengo redactada mi crónica de la Transgrancanaria. Ahí va!
Este pasado sábado a las 00:00h tomé la salida en la Transgrancanaria, una de las ultras del panorama nacional que hace tiempo me apetecía correr. 
La primera edición de la carrera se remonta al año 2003 y a lo largo de las 9 ediciones la organización ha conseguido crear un ambiente excepcional alrededor del mundo del trail running. 
Este año un total de 1800 corredores tomaron parte en las 5 diferentes carreras. 350 en la  Transgrancanaria (123 km, desnivel de 11.000m y 31 horas límite), 250 en la Sur-Norte (96 km, 8.200m de desnivel y 24 horas límite ), 600 en la Maratón (42 Km, desnivel de 3.400m y 14 horas límite) y 600 en la Starter (24 Km, 1.700m de desnivel y 10 horas límite). Y por primera vez se ha llevado a cabo la Transcapacidad con 71 participantes con deficiencias físicas y/o intelectuales.
A las 00:00h del sábado 3 de marzo empezó la aventura. En la salida tenía al lado corredores de la talla de Sebastien Chaigneau, Zigor Iturrieta, Ahansal Mohamad, me pareció ver a Aitor Leal , Lizzy Hawker, Emma Roca o Fernanda Maciel. La salida fué muy rápida y el grupo de 600 corredores se estiró de inicio. Ya de inicio tuve momentos de pura belleza al correr 6 kilometros por la playa de Maspalomas con una arena dura y compacta gracias a la baja marea y con el reflejo de la la luna en el agua. Además corriendo al lado de Sebastien  Chaigneau y Lizzy Hawker, para mi fué todo un privilegio.

Control de Salida
Arco de salida, momentos de nervios
Primeros metros de la carrera























Después de estos 6 kilometros la carrera deja la costa y empieza el recorrido hacia el interior a lo largo de un rio seco primero y después de una pista de tierra ancha que va subiendo paulatinamente por una valle. Desde ese momento empezó lo que para mi ha sido un reencuentro con las carreras ultra de montaña. Evolucioné absolutamente solo a lo largo de muchos kilómetros a un ritmo constante hasta que antes de llegar al avituallamiento de Ayagaures en el kilómetro 30 empiezo a tener problemas con la luz del frontal. Empezó a funcionar de modo intermitente, primero pensé que eran paranoias mias y me aseguré que no fuera yo que parpadeaba más a menudo y más tiempo de lo normal. Luego la intensidad de la luz bajó muchísimo. Al llegar al avituallamiento del kilómetro 30 decidí no parar tal y como lo tenía planeado y continué hasta el siguiente ya que el camino era corrible y por lo que me habían dicho se mantenía Tunte. Allí llegué alrededor de las 4h20m de la madrugada y fué el único momento de la carrera que noté una bajada de temperatura que me hizo dudar en ponerme el packlite. Al final y bién orientado por Fernando el director de carrera decidí continuar igual sin abrigarme más y no me equivoqué. Mientras estaba cambiando las pilas al frontal llegó Lizzy Hawker que hizo un avituallamiento fugaz y salió antes que yo. Salí pocos segundos detrás de ella pensando que sería una gran compañía correr con la doble ganadora del UTMB. La alcancé y estuvimos corriendo un rato juntos pero a medida que el terreno se iba poniendo cuesta arriba le fuí ganando distancia hasta ya no saber más de ella. 
Estos kilometros tengo que decir que no los tengo muy presentes aunque recuerdo que todo y el problema con el frontal pude mantener un ritmo aceptable yendo para arriba. Pero cuando encaré la bajada me dí cuenta que iba casi a ciegas y resultaba peligroso intentar ir rápido en esas condiciones así que decidí bajar el ritmo y hasta que afortunadamente un francés al que le tengo que estar muy agradecido llegó por detrás y me acoplé a su ritmo. No se negó en ningún momento en prestarme sus pasos como muestra del camino a seguir y el hombre aún me decía que le sabía mal porque iba más lento que yo y me hacía correr despacio. A estas que llegó Fernanda Maciel y se nos quitó de encima en un instante... a esta no se me ocurrió decirle de intentar correr con ella pero ya cerca de las 6 de la mañana llegó Emma Roca y de muy buen rollo nos fuimos los dos a muy buen ritmo y dejamos atrás al bueno del francés. Así avanzé subiendo hasta la presa de las Ninas esperando que se hiciera de día y por fin dejar de sufrir por los problemas del frontal.
Pero cuando las cosas van mal, aún pueden ir peor... y es que de repente el sistema de hidratación ‘camel back’ de la machila dejó de funcionar y me quedé sin agua y sólo tenía los bidones donde acostumbro a cargar con batidos o isotónico que alimentan pero a mi no me refrescan como el agua. Llegamos con Emma Roca al avituallamiento de la Presa de la Niñas cerca de las 7:10h de la mañana y yo me detengo para ver si soluciono el problema del agua sin éxito. Emma se larga antes en caza de Fernanda Maciel y ya no la alcanzo.



Foto de carrera

A partir de ese momento viene el tramo duro de carrera con subidas duras y senderos a veces algo complicados a causa de la vegetación espesa. Aunque la ignorancia me dió una buena sorpresa al encontrar en Gran Canaria la vegetación típica de alta montaña, fué todo un hallazgo. Para quién no lo conozca recomiendo mucho hacer una escapada al Pico de las Nieves, realmente precioso. 
Al final de esta espesa vegetación llegué a una carretera y al cruzarla encontré un avituallamiento que no esperaba... aún no sé si estaba previsto y aquí me indican que faltan unos 10 kilometros hasta Garañón punto kilométrico 82 y dónde he dejado una mochila con recambio de ropa, calcetines y zapatillas y además algo de comida. En estos 10 kilómetros encontré las subidas más duras de toda la carrera o quizá es que las piernas ya estaban cansadas de subir. De todos modos en este tramo es donde adelanté a Ahansal Mohamad, el varias veces campeón del maratón de Sables. 
El recorrido es muy bonito, se mezcla vegetación de alta montaña con zonas muy áridas como es la cima del Roque Nublo donde lamentablemente había un control mal señalizado y por culpa de eso Emma Roca se lo saltó y injustamente fué descalificada y desposeída de la victoria. Yo tampoco ví la señalización y tuve suerte que des de lo lejos una pareja que hacían fotos me alertaron que sinó quizás ahora también estaría descalificado. 
Después de Roque Nublo y Pico de las Nieves bajo hasta Garañón adelantando un portugués con el que viajamos juntos en la guagua que nos llevó de  Las Palmas a la salida de carrera en la playa del inglés. Llego al avituallamiento, pido mi mochila con la ropa de recambio y me indican que me avitualle y ya me traen la bolsa. Yo que empiezo a sacarme zapatillas y ropa y a descargar la mochila y de repente me traen una mochila roja sin número y me dicen que no encuentran la mía... como la van a encontrar si la mía es azul!!!! pues bién, me equivoqué de color de bolsa. La bolsa azul era la que podíamos recojer en meta... que rabia! después de estar soñando cambiarte de ropa, calcetines y zapatillas, vuévete a poner todo lo  usado y a correr hasta el final con lo puesto. 

Foto de carrera

En teoría lo que quedaba de recorrido eran 42 kilómetros de bajada hasta la playa de las canteras en Las Palmas pero vaya 42 kilómetros. 
Primero pasándo por Teror y luego por Tenoya los puntos más concurridos de la carrera ya que aquí nos juntamos con los corredores de la maratón y la starter que siempre me animaron. Aparte en los pueblos había mucha gente dando aliento, una gozada. 

Foto de carrera 

Hay un par de repechos que se enganchan de mala manera y faltando unos 8 kilómetros a meta te meten a correr por un riachuelo lleno de piedras pequeñas y sueltas donde no fuí capaz de enlazar dos pisadas con sentido. Un pie por aquí y el otro por allá adaptándo la pisada a cada momento y fué una tortura para los pies. 
Luego ya a falta de 4 kilometros te encuentras el último repecho reppleto de gente animando y después de unos 200 metros llanos encaras la bajada de 3 kilometros hasta la meta en la playa de las Canteras. Cuando llegué aquí el cuerpo ya no recuerda nada y la gente y la fuerza de la mente te llevan hasta al final. Corrí más rápido y ágil que nunca, con una sonrisa en la cara y con ganas de llorar de la emoción, las sensaciones son espectaculares. Esto es una ultra. 
Al final sexto puesto de la general y tercero de la categoria master 30 con 15h y 10 minutos. Estoy encantado con el resultado! 
Estos son mis tiempos de paso:
                                      Km     Hora
                                   18,8    1:37
Tunte                           42,8    4:19
Presa de las Niñas          62,7    7:11
Roque Nublo                  73,3    9:12
Pico de las Nieves           79,7   10:11
Garañón                        81,7   10:25
Teror                            98,5   12:28
Tenoya                         114    14:18
Meta                            123    15:10

Podium master 30
Momentos de recompensa

Y como siempre de estas pruebas siempre te llevas algo más, esta vez ha sido un buen nuevo amigo y compañero de carreras Ignasi Vilà de Arbúcies, un fenómeno! gracias a él he reído desde el primer dia al último. Salut company!